Desde la Ley 21.809, donde la ley decía convivencia escolar ahora dice convivencia educativa. No es un cambio de forma: «educativa» pone el acento en formar, no sólo en sancionar, e incluye a toda la trayectoria —desde la sala cuna hasta la educación de adultos— y a toda la comunidad.
De dónde viene el cambio
El cambio de nombre no partió en la ley. Partió en la Política Nacional de Convivencia Educativa 2024-2030, que el Ministerio de Educación publicó en mayo de 2024 después de una consulta con representantes de todos los niveles del sistema. Ahí explica la decisión:
«El Ministerio define reemplazar en el nombre de la Política el concepto de “escolar” por el de “educativa”, ampliando su mirada a toda la trayectoria y sus diferentes modalidades de enseñanza, comenzando en la Educación Parvularia hasta la Educación de Personas Jóvenes y Adultas, con posibilidades de proyección a la educación superior.»
Mineduc (2024), Política Nacional de Convivencia Educativa, p. 10
El argumento central es de alcance: la palabra «escolar» dejaba fuera a las salas cuna, a los jardines infantiles y a la educación de personas jóvenes y adultas, que también son comunidades educativas. La misma Política define la convivencia como el conjunto de interacciones y relaciones entre quienes integran la comunidad educativa: párvulos y estudiantes; madres, padres y apoderados; educadoras, docentes y asistentes de la educación; directivos y sostenedores.
Lo que hizo la Ley 21.809
La Ley 21.809, «sobre convivencia, buen trato y bienestar de las comunidades educativas», se publicó el 1 de abril de 2026 y rige desde el 1 de julio de 2026. Tomó el concepto de la Política y lo volvió obligatorio:
- Modifica la Ley General de Educación y, donde decía convivencia escolar, ahora dice convivencia educativa.
- Rige desde la educación parvularia; sus reglas sobre el Consejo Escolar alcanzan también a los Consejos de Educación Parvularia.
- Cambia el foco: de reaccionar ante los conflictos a prevenir y formar, con el bienestar y la salud mental de toda la comunidad en el centro.
Por eso los nombres siguen a la ley: Plan de Gestión de Convivencia Educativa y Coordinador o Coordinadora de Convivencia Educativa.
Qué dice la investigación
Conviene ser precisos: no existe un estudio científico que pruebe que «educativa» es mejor palabra que «escolar». El cambio es una decisión de política pública. Lo que sí existe es una base sólida sobre la mirada amplia de la convivencia, que es la que el cambio de nombre quiere instalar. La revisión de referencia en Latinoamérica, de Fierro-Evans y Carbajal-Padilla (2019), ordena los enfoques en dos grandes grupos:
Clima escolar, violencia, acoso, disciplina y su prevención.
Educación socioemocional, ciudadanía, educación para la paz, derechos humanos y desarrollo moral.
«El énfasis en los problemas de convivencia, más que en los pilares en que se fundamenta, ha propiciado una visión negativa que no siempre se corresponde con la realidad de las escuelas.»
Fierro-Evans y Carbajal-Padilla (2019), Psicoperspectivas, 18(1)
Las autoras definen la convivencia como el esfuerzo por construir una paz duradera entre los miembros de la comunidad, con prácticas pedagógicas y de gestión inclusivas, equitativas y participativas. Esa mirada se apoya en otros autores:
- Delors / UNESCO (1996): «aprender a vivir juntos» es uno de los cuatro pilares de la educación.
- Galtung (1969): no basta con que no haya violencia; hay que construir relaciones justas.
- Fraser (2003) y Carbajal (2016): la justicia social en la escuela, en tres dimensiones: inclusión, equidad y participación.
- Del Rey, Ortega y Feria (2009): la convivencia como fortaleza de toda la comunidad educativa.
- Ortega-Ruiz, Del Rey y Casas (2013 y 2014): las dimensiones de la convivencia predicen el acoso escolar, y la convivencia incluye también lo digital: la «ciberconvivencia».
Las seis diferencias
- 1Formar, no sólo reaccionarAntes: reaccionar cuando aparece el conflicto. Ahora: prevenir y formar, con bienestar, salud mental y aprendizaje socioemocional.
- 2Medidas que formanAntes: sancionar. Ahora: formar, con medidas graduadas y abordaje constructivo del conflicto.
- 3Toda la comunidadAntes: los estudiantes. Ahora: estudiantes, familias, docentes, asistentes, directivos y sostenedores.
- 4Toda la trayectoriaAntes: básica y media. Ahora: desde la sala cuna hasta la educación de personas jóvenes y adultas.
- 5También lo digitalAntes: la sala y el patio. Ahora: también las relaciones en redes y chats.
- 6Construir buen tratoAntes: que no haya violencia. Ahora: no basta con eso; se construye el buen trato.
Tres preguntas para tu equipo
Pasar de sancionar a formar deja registro: actividades, acompañamientos y protocolos con su evidencia. Eso es lo que ordena Redes IKIGAI para tu equipo.
Muéstrame la plataforma