Según el informe, «cada subvención tiene su fin particular». Por eso, cada gasto debe conciliarse con la naturaleza del ingreso del que sale.
Esto limita a los establecimientos a usar los recursos, ya que deben orientarse por las leyes y normas específicas, en vez de guiarse por las necesidades que ellos consideran relevantes.
Dinero que no se alcanza a gastar
La mesa propone dos explicaciones posibles para los recursos que quedan sin usar: la alta carga burocrática del sistema y su poca flexibilidad. Conciliar cada gasto con el tipo de subvención es una tarea que, según el informe, «desincentivaría el uso de los recursos».
El caso de la SEP
El informe cita estudios del Centro de Políticas Públicas UC sobre la Subvención Escolar Preferencial, que tiene problemas de subejecución. Las causas principales son las complejidades de los usos permitidos, la falta de capacidades de gestión de recursos y los problemas de relación entre sostenedor y director. Afecta sobre todo a establecimientos pequeños, rurales, municipales y de bajo desempeño.
El informe aclara que sintetiza las conversaciones de la mesa y que no en todos los temas hubo acuerdo entre sus integrantes.
