Según el informe, en el sistema de financiamiento escolar existen «entre 25 y 27 subvenciones diferentes». Cada una tiene sus propias actividades, trámites y procesos, sus criterios para recibirla y sus categorías para gastarla y rendirla.
Más tareas para informarse, cobrar y rendir
La mesa explica que tener más de 25 subvenciones obliga a los establecimientos a «realizar múltiples acciones para informarse, para hacer efectivos los ingresos, y para validar los gastos».
La elevada carga burocrática surge del alto número de subvenciones disponibles.
Horas que se restan a lo pedagógico
En los últimos 20 años los recursos del Estado para educación aumentaron, pero también creció la complejidad del sistema: los nuevos recursos llegaron con nuevos componentes que hacen mayor la carga administrativa, «quitando horas para las tareas pedagógicas». El informe agrega que muchas comunidades educativas no tienen las capacidades administrativas y financieras para enfrentar el sistema de subvenciones.
Lo que el sistema hace bien
La mesa reconoce que el sistema es transparente: con procesos y criterios específicos «se sabe con precisión cuántos recursos se van a recibir, porqué se van a recibir y qué hay que hacer para recibirlos». También facilita la tarea de los fiscalizadores.
El informe aclara que sintetiza las conversaciones de la mesa y que no en todos los temas hubo acuerdo entre sus integrantes.
